Además del impacto material, la falta de dinero tiende a estrechar la atención: la mente se fija en lo inmediato y lo urgente. Investigaciones sobre “escasez” describen cómo la presión constante por cubrir lo básico reduce el ancho de banda cognitivo (Sendhil Mullainathan y Eldar Shafir, *Scarcity*, 2013).
Con más estabilidad, el horizonte se alarga. Se puede pensar en prevención, en salud, en aprendizaje, en relaciones. Así, la opción no solo es externa (lo que puedes pagar), sino interna: la capacidad de decidir con calma y perspectiva. [...]