El verbo ‘adelante’: acción, voluntad y esperanza

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Adelante es un verbo; pide manos y voluntad — José Martí
Adelante es un verbo; pide manos y voluntad — José Martí

Adelante es un verbo; pide manos y voluntad — José Martí

Un verbo que es llamado a la acción

Cuando Martí afirma que “adelante es un verbo”, subraya que no se trata solo de una palabra de dirección, sino de movimiento. ‘Adelante’ implica ir más allá del punto en que estamos, romper la inmovilidad y oponerse a la resignación. Así, desde el inicio, el verbo se convierte en emblema de dinamismo interior y exterior, una chispa lingüística que empuja a la transformación concreta.

Las manos como símbolo de trabajo concreto

Al añadir que ‘adelante’ “pide manos”, Martí traduce la aspiración en trabajo. No basta con desear el cambio: hace falta construirlo con gesto, herramienta y esfuerzo compartido. En su práctica política y pedagógica, como se aprecia en sus “Escenas Norteamericanas”, Martí veía en las manos del pueblo la capacidad de levantar escuelas, periódicos y repúblicas. De este modo, el verbo se encarna en actos visibles y cotidianos.

La voluntad como motor interior del progreso

Sin embargo, las manos por sí solas no bastan; por eso ‘adelante’ también “pide voluntad”. Martí reconoce que toda acción sostenida nace de una decisión íntima, de la firmeza de seguir aun cuando el cansancio y el miedo se imponen. En ensayos como “Nuestra América” (1891), insiste en la necesidad de una conciencia decidida, capaz de sostener proyectos colectivos frente a la duda y la presión externa. Así, la voluntad se vuelve el núcleo invisible que mantiene vivo el impulso de avanzar.

Dimensión ética y colectiva del progreso

Desde esta perspectiva, avanzar no es solo cuestión individual, sino también ética y colectiva. Martí sugiere que el “adelante” auténtico no atropella a los otros, sino que los convoca. Su ideal de república “con todos y para el bien de todos” exige manos unidas y voluntades coincidentes, no carreras solitarias. De ahí que el verbo se vuelva criterio moral: un pueblo avanza de verdad cuando sus pasos incluyen justicia, solidaridad y dignidad compartida.

Lección vigente para la vida cotidiana

Finalmente, la frase de Martí trasciende el contexto histórico de la independencia cubana y se instala en la vida diaria. Cada proyecto personal, desde estudiar un oficio hasta impulsar una causa social, necesita ese trípode: un ‘adelante’ que oriente, manos que concreten y voluntad que persevere. En tiempos de incertidumbre, la enseñanza martiana ofrece una brújula sencilla: no basta con mirar el futuro, hay que caminar hacia él, haciéndolo existir con trabajo y decisión.