Expansión personal y dignidad sin encogerse

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Rechaza encogerte; expande el espacio que ocupas con convicción. — bell hooks
Rechaza encogerte; expande el espacio que ocupas con convicción. — bell hooks

Rechaza encogerte; expande el espacio que ocupas con convicción. — bell hooks

Una invitación a ocupar lugar

bell hooks propone una consigna directa: negarse a disminuirse para resultar aceptable. “Rechaza encogerte” no es solo una frase motivacional, sino una crítica a las normas —familiares, escolares, laborales— que premian la discreción de ciertos cuerpos y castigan su presencia plena. Desde el inicio, el verbo “rechaza” marca agencia: no se trata de esperar permiso, sino de ejercerlo. A partir de ahí, “expande el espacio que ocupas” sugiere algo más que volumen físico; habla de voz, derecho a decidir, y capacidad de aspirar. En una sala de reuniones, por ejemplo, ocupar espacio puede ser sostener una idea sin disculparse, no ceder la palabra por incomodidad, o reclamar crédito por el propio trabajo.

El aprendizaje social de hacerse pequeño

Para entender el peso de la frase, conviene mirar cómo se enseña la miniaturización. Muchas personas aprenden desde temprano a “no molestar”: bajar el tono, no destacar, no pedir demasiado. Ese entrenamiento suele recaer con especial fuerza sobre mujeres, personas racializadas, disidencias sexuales o quienes vienen de clases populares, a quienes se les exige gratitud y docilidad como precio de pertenencia. En este sentido, hooks conecta con su crítica cultural sobre el poder cotidiano: no solo operan leyes o instituciones, sino gestos repetidos que delimitan quién puede hablar sin ser etiquetado de agresivo o exagerado. Por eso, la expansión que propone funciona como ruptura de una costumbre: dejar de negociar la propia existencia para tranquilizar a otros.

Convicción: presencia sin pedir disculpas

La segunda parte de la cita añade una condición ética: expandirse “con convicción”. No basta con ocupar espacio; importa cómo y desde dónde se hace. La convicción no es arrogancia, sino claridad interna: el reconocimiento de que la propia vida y experiencia tienen valor, incluso cuando el entorno las minimiza. Así, la frase sugiere pasar de la reacción a la afirmación. En lugar de defenderse continuamente, una persona actúa desde un centro más estable: decide límites, prioriza proyectos, y aprende a sostener el desacuerdo sin encogerse emocionalmente. En lo cotidiano, puede verse en algo tan sencillo como decir “no puedo” sin justificarlo con excusas interminables.

El cuerpo como primer territorio político

Aunque la cita no menciona el cuerpo explícitamente, “encogerte” y “espacio” lo evocan con fuerza. hooks suele vincular la liberación con prácticas encarnadas: cómo caminamos, cómo miramos, cómo respiramos cuando nos sentimos observados. Si el poder disciplina el cuerpo —volviéndolo silencioso o tenso—, entonces la expansión también es corporal: relajarse, mantener postura, respirar profundo, permitir que la voz salga completa. Además, el cuerpo registra experiencias de vergüenza y vigilancia. Por eso, recuperar espacio puede implicar desaprender reflejos: reír sin taparse la boca, entrar en una habitación sin buscar inmediatamente dónde esconderse, o no disculparse por necesidades básicas. La convicción, aquí, es una forma de habitarse.

Expansión no es dominación

Un matiz crucial es distinguir expansión de imposición. Ocupar espacio con convicción no significa quitarlo a los demás, sino negarse a aceptar la lógica de escasez que hace competir por atención y legitimidad. En esa lógica, el reconocimiento parece un recurso limitado; hooks apunta, en cambio, a una presencia que puede coexistir con otras. De hecho, expandirse de manera ética suele aumentar el espacio disponible: cuando alguien rompe el patrón de autoencogimiento, abre una posibilidad colectiva. En un equipo de trabajo o un aula, una voz que se afirma sin violencia puede animar a otras a hablar. La convicción se vuelve entonces contagiosa: no para uniformar, sino para multiplicar formas de estar.

De consigna personal a práctica cotidiana

Finalmente, la cita pide traducirse en hábitos. Expandir el espacio que ocupas puede ser elegir entornos donde tu presencia no sea tolerada sino bienvenida, cultivar habilidades que te den autonomía, o nombrar con precisión lo que quieres. También puede implicar revisar relaciones donde tu pequeñez es requisito para la armonía. En última instancia, hooks ofrece una brújula: si una decisión te obliga a reducirte para ser aceptado, quizá no sea un costo menor sino una señal. La convicción aparece como disciplina diaria: sostener la propia dignidad cuando tiembla, y recordar —una y otra vez— que tu lugar en el mundo no necesita ser negociado desde la vergüenza.