De la cantidad nace la chispa creativa
Creado el: 24 de agosto de 2025

La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas. — Linus Pauling
El principio de la abundancia creativa
Para empezar, la sentencia de Linus Pauling —doble premio Nobel, Química (1954) y Paz (1962)— destila una intuición contundente: las buenas ideas rara vez surgen de la espera pasiva, sino de generar muchas posibilidades y filtrar con criterio. En lugar de perseguir la inspiración perfecta, Pauling propone un proceso probabilístico: multiplicar variaciones eleva la probabilidad de que emerja algo excepcional. Así, calidad y cantidad no son opuestos; la segunda alimenta a la primera, siempre que exista un tamiz riguroso.
Variación y selección: la lógica evolutiva
A continuación, la psicología de la creatividad respalda esta visión. Donald T. Campbell formuló la “variación ciega y retención selectiva” (1960), un ciclo en el que se exploran numerosas opciones y se preservan las que funcionan. En la misma línea, Dean Keith Simonton mostró que los creadores con mayor producción total cosechan más obras maestras, no porque cada intento sea superior, sino porque hacen más “tiros a puerta” (Origins of Genius, 1999). La lección es clara: el volumen bien gestionado se convierte en una ventaja estadística.
Técnicas para multiplicar ideas
Sobre esa base, conviene emplear prácticas que eleven la tasa de generación. El brainstorming de Alex Osborn sugiere diferir el juicio y perseguir la cantidad como regla de oro (Applied Imagination, 1953). Métodos como 6-3-5 brainwriting (Rohrbach, 1969) y SCAMPER (Eberle, 1971) sistematizan variaciones rápidas, mientras que el enfoque divergente → convergente de J. P. Guilford (1950) separa la expansión de posibilidades de su evaluación. Incluso imponer “cuotas de ideas” por sesión reduce la autocensura y abre el abanico creativo.
Prototipar y descartar para aprender
Asimismo, convertir ideas en prototipos acelera el tamizado. En el diseño, IDEO y la d.school popularizaron el mantra “construir para pensar”, donde hacer maquetas baratas revela rápido qué sirve y qué no. En cine, Pixar institucionalizó el Braintrust: críticas francas y frecuentes iteraciones porque los proyectos “nacen como bebés feos” y se embellecen con muchas versiones (Ed Catmull, Creativity, Inc., 2014). La clave es abaratar el costo del error para poder intentar más veces y decidir mejor.
Lecciones desde la ciencia y la invención
Del laboratorio al taller, la evidencia abunda. Thomas Edison acumuló más de mil patentes porque su equipo en Menlo Park probaba sin descanso variaciones antes de fijar una solución. Charles Darwin llenó cuadernos con hipótesis graduales antes de articular la selección natural (Notebooks, 1837–1839). Y el propio Pauling descubrió la hélice alfa usando modelos de papel para explorar configuraciones plausibles (Pauling, Corey y Branson, PNAS, 1951). No todas sus ideas prosperaron —pensemos en su cruzada por la vitamina C—, pero su tasa de ensayo mantenía viva la búsqueda.
El embudo: de muchas a unas pocas
Por otra parte, la cantidad solo se vuelve calidad con un buen embudo de selección. Criterios explícitos, pruebas rápidas y datos minimizan sesgos. En productos digitales, los experimentos controlados muestran que la mayoría de ideas no mejora métricas, de ahí la necesidad de múltiples ensayos (Kohavi et al., 2009). Herramientas como premortems para anticipar fallos (Gary Klein, 2007) y “kill rates” saludables evitan el apego injustificado. Medir aprendizaje por ciclo y coste por experimento sostiene el ritmo sin sacrificar rigor.
Cultura que habilita muchas apuestas
Finalmente, generar muchas ideas exige seguridad psicológica para hablar sin temor al error. Amy C. Edmondson (1999) demostró que los equipos con seguridad percibida aprenden más; años después, el proyecto Aristotle de Google halló ese factor como el predictor principal del desempeño de equipos (2016). Cuando las personas pueden proponer, probar y rectificar, la máxima de Pauling se vuelve práctica cotidiana: la abundancia no es ruido, es el caldo de cultivo del hallazgo.