Cuando decir pesa más que hacer
Creado el: 26 de agosto de 2025

Cuando todo está dicho y hecho, se dice más de lo que se hace. — Lou Holtz
Del dicho al hecho: el reproche de Holtz
La sentencia de Lou Holtz funciona como un espejo incómodo: al final de los proyectos, tendemos a recordar más reuniones, discursos y promesas que resultados tangibles. No sorprende que la frase provenga de un entrenador que elevó a Notre Dame al campeonato nacional de 1988; en el deporte, las palabras inspiran, pero el marcador solo registra ejecuciones. Así, su ironía —“cuando todo está dicho y hecho”— subraya que casi siempre se dice más de lo que se hace.
Ecos históricos: facta, non verba
A partir de ahí, la intuición de Holtz entronca con una vieja tradición. El adagio latino facta, non verba recuerda que los hechos son el verdadero argumento. En la misma línea, Benjamin Franklin advertía: “Well done is better than well said” (Poor Richard’s Almanack). Incluso Séneca, en De vita beata, reclama una vida probada por actos antes que por discursos. Estos ecos muestran una constante cultural: el lenguaje persuade, pero la realidad decide.
La brecha intención–conducta en psicología
En esa línea, la psicología ha descrito con rigor por qué hablamos más de lo que actuamos. La “brecha intención–conducta” indica que buenas intenciones no garantizan comportamientos (Sheeran, 2002). Además, el sesgo de optimismo y la falacia de planificación nos hacen subestimar obstáculos y tiempos (Kahneman y Tversky, 1979). Para cerrarla, Peter Gollwitzer mostró que las “intenciones de implementación”—si X, entonces haré Y—incrementan significativamente la ejecución (1999). Así, el paso del dicho al hecho exige diseñar condiciones concretas para actuar.
Del discurso a los sistemas: promesas en procesos
Para ir más allá de la retórica, los líderes traducen metas en mecanismos. Los OKR popularizados por Andy Grove en Intel y difundidos por John Doerr en Measure What Matters (2018) conectan objetivos con resultados medibles, forzando foco y seguimiento. De modo complementario, The Checklist Manifesto de Atul Gawande (2009) muestra cómo listas simples reducen fallos en cirugías y aviación. El hilo conductor es claro: menos declaraciones grandilocuentes, más arquitectura de hábitos, métricas y revisiones.
Promesas públicas y rendición de cuentas
En el terreno público, la frase de Holtz se vuelve prueba democrática. Plataformas como PolitiFact rastrean promesas de campaña—el “Obameter” es un ejemplo—y revelan cuántas palabras llegan a políticas. Esta trazabilidad transforma discursos en compromisos verificables y, por tanto, en incentivos a ejecutar. No basta decir “prioridad”; publicar metas, cronogramas y resultados cambia la conversación: del eslogan al expediente.
Ética del hacer: prudencia y hábito
Por último, hacer no implica precipitación, sino criterio. Aristóteles distingue en la Ética a Nicómaco la phrónesis: la sabiduría práctica que decide bien en contextos reales. William James, por su parte, subraya el poder del hábito para consolidar elecciones (Principles of Psychology, 1890). Unir ambos enfoques sugiere una salida: deliberar lo suficiente para elegir bien y, luego, ritualizar la acción para cumplir. Así, cuando todo está dicho y hecho, lo que queda—y cuenta—son los hechos.