Finalmente, el valor de la frase no es despojar al mundo de maravilla, sino reubicarla. Comprender una tecnología no la vuelve menos impresionante; a menudo la vuelve más. Saber que un GPS depende de relatividad y sincronización precisa del tiempo hace que el “milagro” cotidiano de ubicarse en un mapa resulte aún más notable.
Así, Clarke invita a un equilibrio: mantener el asombro, pero reducir la superstición. Cuando transformamos la magia en conocimiento compartido, no apagamos la chispa; simplemente cambiamos el hechizo por una explicación, y con ello ganamos capacidad de elegir, criticar y crear. [...]