Finalmente, la frase de Grant invita a practicar el aprendizaje como si fuera un entrenamiento. Un hábito útil es buscar activamente la mejor objeción a nuestra postura, como si estuviéramos preparando el argumento del lado contrario. Otro es cambiar de “dieta informativa”: leer fuentes serias que no coinciden con nosotros, pero con el mismo estándar crítico.
También ayuda separar identidad de opinión: en vez de decir “yo soy X”, decir “hoy pienso X por estas razones”. Con pequeños rituales así, aprender se vuelve un mecanismo de actualización constante. Y entonces la evolución de creencias deja de ser un evento raro para convertirse en la forma normal de relacionarnos con el conocimiento. [...]