La frase invita a mirar el espacio en blanco no como ausencia, sino como origen. Así como un lienzo vacío precede a la pintura, cada decisión audaz nace de un momento de quietud en el que nada parece definido aún. Leonardo da Vinci, maestro en convertir la observación en creación, sugiere que el vacío es una superficie potencial donde la intención empieza a tomar forma. De este modo, en lugar de temer al “no saber qué hacer”, se nos propone asumirlo como el lugar exacto donde puede trazarse un nuevo rumbo. [...]