Numerosas culturas abrazan el viaje físico como vía para el renacimiento espiritual. El Camino de Santiago, por ejemplo, funciona desde hace siglos como una ruta de sanación para aquellos que sufren. Quienes lo recorren relatan cómo el contexto exterior ayuda a desbloquear procesos internos, reafirmando la visión de Nin: un cambio de escenario es también un viaje hacia la reconciliación con uno mismo. [...]