Para que ese arco se desplace, la justicia debe salir de los textos y encarnarse en prácticas diarias. Esto abarca desde apoyar leyes igualitarias hasta revisar los propios privilegios y sesgos, pasando por cómo se distribuyen las tareas en el hogar o se escuchan las voces minoritarias en el trabajo. Los estudios sobre cambio social, como los de Charles Tilly en “Social Movements, 1768–2004” (2004), muestran que la combinación de acción colectiva organizada y pequeñas transformaciones culturales produce cambios duraderos. En este sentido, la frase de Pankhurst nos recuerda que las convicciones éticas solo adquieren fuerza real cuando se traducen en hábitos, alianzas y estructuras más justas. [...]