Para que la luz se expanda, hace falta una ruta de difusión. Everett Rogers, en “Diffusion of Innovations” (1962), describió cómo las ideas viajan desde innovadores a mayorías mediante redes, testimonios y beneficios evidentes. Avivar, entonces, implica reducir fricciones: contar el valor en lenguaje local, ofrecer pruebas simples y facilitar la adopción. Pequeñas victorias—pilotos, casos concretos—actúan como espejos que reflejan la luz a nuevas paredes. Si la habitación inicial es un equipo, la siguiente puede ser una comunidad; y con cada salto, la idea se reinterpreta sin perder su núcleo. Así, el brillo no enceguece: orienta a más personas en direcciones compartidas. [...]