Numerosos estudios demuestran que cuando las mujeres participan plenamente en el ámbito social, económico y político, las comunidades experimentan un desarrollo más sostenible. Por ejemplo, el Informe del Banco Mundial de 2012 subraya que las economías que promueven la igualdad de género obtienen mayores tasas de crecimiento y bienestar general. Así, la valoración de las mujeres no solo es un deber moral, sino un beneficio tangible para toda la comunidad. [...]