Profundizando en la propuesta de Miller, ser consciente es, ante todo, hacerlo con alegría: descubrir placer en los pequeños detalles y hallazgos diarios. Esto se vincula a la filosofía epicúrea, donde la búsqueda del gozo sencillo y la ausencia de sufrimiento son rutas hacia una vida plena. Cuando Miller habla de alegría, evoca la capacidad de maravillarse ante lo cotidiano, similar al carpe diem que Horacio impulsó en la antigua Roma, invitándonos a aprovechar el presente con entusiasmo. [...]