Profundizando en esta idea, McKenna destaca la conciencia como portal hacia nuestro cosmos personal. Así como los astrónomos exploran el firmamento, cada individuo puede aventurarse dentro de sí mismo en busca de autodescubrimiento. Las prácticas como la meditación o el arte funcionan como telescopios, permitiéndonos observar y mapear las galaxias ocultas de nuestros pensamientos y sueños. De este modo, el viaje hacia el interior se transforma en una exploración tan vasta como cualquier expedición exterior. [...]