Luego, la hoja en blanco se llena con modelos alternativos: bocetos, mapas mentales, listas de “si-entonces”. En esta fase, el visionario no busca perfección, sino explorar configuraciones posibles. Como sugiere Thomas Kuhn en *The Structure of Scientific Revolutions* (1962), los cambios profundos suelen ocurrir cuando un paradigma ya no explica bien la realidad y otro marco comienza a competir.
Así, el visionario ensaya nuevas reglas del juego. No se trata de decorar el mundo actual, sino de proponer un sistema distinto: nuevas relaciones entre personas, tecnología, instituciones y valores. [...]