Empecemos por el núcleo de la sentencia: la cultura no es un legado fijo, sino un proceso en curso que se afina con nuestras elecciones morales e intelectuales. Amartya Sen ha insistido en que el progreso no se reduce al ingreso, sino a las libertades reales para vivir vidas valiosas (“Desarrollo y libertad”, 1999). Desde ahí, “hacer avanzar tu cultura” implica cultivar prácticas que dignifiquen a las personas y, a la vez, someterlas a examen crítico. [...]