Reconocer la presencia de Dios en todos transforma nuestra manera de vivir. Si cada persona encarna lo divino, la compasión y el respeto dejan de ser obligaciones externas para convertirse en expresiones naturales de veneración. Esto sugiere una ética basada en la dignidad universal, tal como ilustró Gandhi al fundamentar su lucha en el principio de la divinidad en cada individuo, lo que ofreció una base espiritual al valor de la no violencia. [...]