Tras esa reflexión inicial, Tagore introduce la aceptación: ya que hemos nacido, eludir la situación no es una opción. Esta actitud se asemeja al concepto de 'amor fati' de Nietzsche, que invita a aceptar y amar el propio destino. Reconocer la imposibilidad de regresar al no nacer lleva, por tanto, a enfocar la energía en el presente y en lo que aún podemos elegir. [...]