En la psicología contemporánea, se habla del ‘optimismo ilusorio’, un fenómeno en el que las personas, aferradas a la esperanza, subestiman los riesgos y sobrestiman las probabilidades de resultados positivos. Investigadores como Daniel Kahneman (‘Thinking, Fast and Slow’, 2011) han demostrado cómo estas ilusiones pueden llevar a decisiones perjudiciales, reforzando la advertencia nietzscheana: la esperanza infundada puede mantenernos atrapados en ciclos de autoperpetuación del sufrimiento. [...]