En “El arte de la guerra” (c. siglo V a. C.), Sun Tzu enseña que conocer el terreno y al enemigo es tan crucial como conocer las propias debilidades. El miedo del general, por tanto, revela flancos vulnerables que deben reforzarse, no motivos para rendirse. Trasladado a la vida cotidiana, el examen de un opositor, un cambio de carrera o una conversación difícil puede generarnos inquietud similar. Siguiendo el hilo de Sun Tzu, esa inquietud indica dónde debemos estudiar más, prepararnos mejor o buscar aliados. Así, lo que en el campo de batalla es reconocimiento estratégico, en nuestra vida se convierte en planificación consciente. [...]