Este principio no solo se limita a lo natural; también rige nuestras emociones y comportamientos. En psicología, a menudo experimentamos tristeza o alegría sin identificar de inmediato el motivo subyacente. Sigmund Freud exploró cómo causas inconscientes, ocultas incluso al propio individuo, se manifiestan en síntomas o conductas observables, evidenciando la universalidad del pensamiento de Ovidio. [...]