Mirando hacia la historia, numerosas figuras ilustres han construido sus éxitos sobre cimientos invisibles. Marie Curie, por ejemplo, pasó incontables noches en laboratorios modestos antes de recibir reconocimiento internacional. Estas 'horas invisibles' fueron decisivas; sin ellas, los descubrimientos radicales no habrían visto la luz. La historia enseña que el esfuerzo silencioso precede siempre al impacto visible. [...]