Continuando con esta idea, Sagan no se limita al aspecto físico, sino que sugiere una dimensión filosófica: ‘el cosmos está dentro de nosotros’. Este pensamiento refleja la profunda interrelación entre el microcosmos de nuestro interior y el macrocosmos del espacio. Las mismas leyes físicas y químicas que rigen las galaxias influyen en el funcionamiento de nuestras células, consolidando esa conexión íntima que compartimos con el todo universal. [...]