Asimismo, pequeños rituales convierten el miedo en rutina. Un temporizador de 25 minutos (técnica Pomodoro) marca un compromiso breve; la cuenta regresiva 5-4-3-2-1 popularizada por Mel Robbins (2017) corta la rumiación con acción instantánea. King favorece horarios fijos y repetición: mismo lugar, misma hora, mismo gesto inicial. Como en el deporte, atarse las zapatillas no gana la carrera, pero señala al cuerpo que ha comenzado la tarea, y la mente sigue la señal. [...]