Por otra parte, la ciudadela interior no es un refugio egoísta. Marco Aurelio recuerda que lo que no es bueno para la colmena no es bueno para la abeja. La solidez interna se demuestra sirviendo al conjunto: hablar con franqueza sin humillar, cumplir con el trabajo aunque nadie vigile, y corregir con paciencia. Este enfoque disuelve la brecha entre ética privada y pública: la coherencia íntima se vuelve confiable en lo social, y la comunidad, a su vez, sostiene al individuo en su empeño. [...]