En paralelo, la epistemología moderna ofrece puentes. Michael Polanyi propuso que “sabemos más de lo que podemos decir”, destacando el conocimiento tácito que guía pericia y juicio (Personal Knowledge, 1958). Muchas decisiones cruciales se sostienen en ese saber incorporado antes de cualquier prueba exhaustiva.
William James, por su parte, defendió que, ante opciones vitales y forzosas donde la evidencia no puede esperar, existe un “derecho a creer” sin irracionalidad (The Will to Believe, 1896). Kierkegaard, con su “salto de fe” en Temor y temblor (1843), mostró el costo y la dignidad de decidir con incertidumbre. Gibran se inserta en esta tradición: la fe como acto de conocimiento práctico cuando la demostración es inalcanzable o tardía. [...]