Esta idea ha resonado a lo largo de los siglos. Por ejemplo, Marco Aurelio, otro célebre estoico, escribió en sus ‘Meditaciones’ que 'la felicidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos'. Incluso en las tragedias personales, como las sufridas por Viktor Frankl en los campos de concentración, la capacidad de encontrar sentido y esperanza en el interior resultó crucial para la supervivencia, como narra en 'El hombre en busca de sentido'. [...]