A la luz de la ciencia cognitiva, la metáfora sigue encajando. Stanislas Dehaene (Reading in the Brain, 2009) describe cómo la lectura recicla circuitos visuales y auditivos, creando una red nueva que conecta letras, sonidos y significados. Maryanne Wolf (Proust and the Squid, 2007) muestra que del silabeo inicial emerge un circuito cada vez más veloz y reflexivo. Ese paso de sílabas a sentido, del deletreo al pensamiento, explica por qué cada fragmento fonético actúa como una chispa: activa conexiones, calienta la memoria de trabajo y da combustible a la comprensión y la empatía. [...]