Finalmente, la cita conserva toda su fuerza en una época obsesionada con la comodidad, la gratificación instantánea y la aprobación fácil. Mill invita a desconfiar de las formas de satisfacción que adormecen la curiosidad o rebajan nuestras aspiraciones. A veces, leer algo difícil, sostener una duda incómoda o revisar nuestras creencias produce menos placer inmediato, pero más crecimiento real.
Por eso, su afirmación puede leerse como una defensa de la educación del carácter. La vida más valiosa no siempre es la más placentera en el corto plazo, sino la que amplía nuestra sensibilidad, juicio y responsabilidad. En última instancia, la insatisfacción de quien piensa y busca puede ser más noble que la calma de quien nunca se ha preguntado quién es ni cómo debería vivir. [...]