Esta deuda moral se vuelve más clara cuando observamos el modelo de desarrollo dominante. Muchas economías han crecido apoyadas en combustibles fósiles, monocultivos y urbanización acelerada, disfrutando de comodidad y riqueza a corto plazo. Sin embargo, esos beneficios suelen ignorar los daños acumulativos: pérdida de biodiversidad, desertificación o eventos climáticos extremos. Al visibilizar este “costo oculto”, la reflexión de Maathai enlaza con informes científicos como los del IPCC, que muestran cómo las emisiones pasadas condicionan el clima de las próximas décadas, más allá de la voluntad de quienes aún no han nacido. [...]