Honoré de Balzac, en su célebre frase, redefine el concepto de poder alejándolo de la fuerza bruta y la insistencia. Para él, el auténtico poder no proviene de la violencia desmedida ni de la repetición constante, sino de golpear en el momento y lugar exactos. Así, Balzac invita a imaginar el poder como un arte sutil, donde el efecto depende más de la inteligencia que de la intensidad. [...]