Al igual que un jardín requiere atención y trabajo constante, la mente necesita prácticas diarias de autocuidado. Técnicas como la meditación, mencionada por Rumi y adoptada por corrientes contemporáneas como el mindfulness, ayudan a cultivar la atención plena y a nutrir el crecimiento de pensamientos saludables. Este proceso exige paciencia y dedicación, pues los frutos de una mente bien cultivada se cosechan a lo largo del tiempo. [...]