En esa línea, “al usarla no requiere esfuerzo” apunta al wuwei: actuar sin fricción con el flujo. No se trata de pasividad, sino de una pericia que evita el choque inútil. La acción forzada agota; la acción a favor del cauce se renueva. Así, lo incesante no es hiperactividad, sino continuidad sin desgaste. Esta clave reorienta la idea de eficacia: menos control, más escucha; menos empuje, más precisión. Preparando el paso siguiente, la tradición ilustra esta virtud con narraciones donde la destreza aparece como suavidad eficaz. [...]