Así, las lágrimas derramadas por otros son, en su raíz, una manifestación tangible de empatía. El psicólogo Carl Rogers lo reafirma en su teoría sobre la comprensión empática: sentir y mostrar el dolor ajeno es la base para la verdadera conexión humana. Esta empatía, lejos de debilitarnos, nos impulsa a responder con compasión y acción, fortaleciendo el tejido social en el que todos confiamos. [...]