A continuación, la historia confirma que las preguntas bien planteadas hacen avanzar el mundo. Ibn al-Haytham cuestionó la teoría de los rayos que salen del ojo y propuso que recibimos luz; su Libro de óptica (c. 1021) inauguró experimentos con cámaras oscuras. Siglos después, Galileo preguntó si los cuerpos caen por su peso o por leyes medibles; Dos nuevas ciencias (1638) midió planos inclinados y cambió la física. En ambos casos, la respuesta siguió los pasos del que preguntaba: diseño de pruebas, registro y corrección. [...]