La imagen del “clima de tus días” sugiere que cada jornada tiene su propia atmósfera emocional: hay soles de entusiasmo, lluvias de tristeza y tormentas de incertidumbre. Así como aceptamos que afuera a veces llueve y a veces hace calor, esta frase invita a reconocer que nuestros estados internos también cambian, sin que ello signifique fracaso o retroceso. En lugar de luchar contra cada nube, propone observarla y seguir avanzando. De esta manera, el clima deja de ser un enemigo y se convierte en parte natural del paisaje que atravesamos. [...]