A continuación, el célebre episodio del jardín de Milán ilustra la transición de la luz al acto: la voz toma y lee llevó a Agustín a Romanos 13, y la vacilación se convirtió en decisión (Confesiones VIII). No fue un impulso ciego, sino una iluminación que desembocó en un gesto concreto: cambiar de vida, pedir el bautismo, reordenar afectos y hábitos. En esa escena, la claridad intelectual se verifica en la praxis y la firmeza se legitima por su fidelidad a la verdad percibida. [...]