Sin embargo, que ese coro surja no significa uniformidad, sino armonía. La sinceridad bien encauzada permite que cada quien aporte su matiz, incluso cuando difiere del otro. Así, la vulnerabilidad se convierte en el terreno común donde las divergencias se expresan sin anularse. Al igual que en la música coral, donde las voces graves y agudas se necesitan mutuamente, en una comunidad que valora la verdad las diferencias pueden coexistir sin romper el vínculo. De esta forma, el verso sugiere que la franqueza abre paso no al conflicto permanente, sino a una convivencia más auténtica. [...]