La imagen eficaz comprime información y emoción con economía. Strunk y White en The Elements of Style (1959) recomiendan “omitir palabras innecesarias”: no por ascetismo, sino para dejar espacio a lo elocuente. El destello sobre vidrio narra ambiente, acción y consecuencia en un solo trazo. Esa precisión evita el énfasis explicativo y confía en la inteligencia del lector. Además, la economía estilística ordena la mirada del autor: obliga a elegir el detalle que porta mayor carga de sentido. Desde aquí, cada palabra deja de llenar para empezar a significar. [...]