La repetición estabiliza la bondad. Un estudio clásico mostró que formar un hábito en la vida real toma en promedio 66 días, con gran variación entre personas y conductas (Lally et al., EJSP, 2009). En la práctica, BJ Fogg (Tiny Habits, 2019) sugiere empezar con acciones tan pequeñas que resulten irrefutables.
Por ejemplo, saludar por su nombre al portero, dedicar un minuto a agradecer por escrito o elegir una llamada de cuidado cada día. Con el tiempo, estas microcostumbres reducen la fricción, liberan energía y hacen probable lo que antes parecía extraordinario. Aun así, las historias públicas ayudan a que otros se sumen. [...]