A continuación, la reflexión apunta a un mecanismo frecuente: el conflicto nace cuando la diferencia se mide con una regla de superioridad. Comparar—quién tiene razón, quién vale más, quién debería ser como yo—transforma la diversidad en fricción constante. En términos cotidianos, no discutimos solo por discrepancias, sino por la necesidad de ganar.
Krishnamurti, en muchas de sus charlas, criticó la comparación como fuente de miedo y violencia psicológica (por ejemplo, en *Freedom from the Known*, 1969). En esta frase condensada, la diferencia se vuelve un espejo: si me inquieta, quizá no es por el otro, sino por la inseguridad que la comparación activa en mí. [...]