El talento, según Aristóteles, representa aquello por lo que destacamos de manera natural. Desde la antigüedad, la cultura griega valoraba identificar y cultivar estos dones personales, como lo ilustra el relato de Dédalo, cuyas capacidades técnicas no solo le valieron reconocimiento, sino que desencadenaron soluciones creativas a grandes problemas. Sin embargo, los talentos alcanzan su mayor expresión cuando trascienden límites personales y encuentran propósito en un contexto más amplio. [...]