Para Karl Barth, teólogo del siglo XX, el desorden del mundo no es solo material: abarca injusticias, conflictos y pérdida de sentido. La oración se presenta entonces como respuesta a ese desorden. Barth, en su obra *Dogmática eclesiástica*, defendía que el encuentro con lo divino nos reorienta internamente, y es desde esta transformación interior que surge la energía para confrontar las fracturas externas de la sociedad. [...]