En este sentido, la confianza de Garvey no es ciega: descansa en procesos verificables. La mejora continua —popularizada por el ciclo Planear‑Hacer‑Verificar‑Actuar de Deming (c. 1950)— enseña que el cuidado se prueba en iteraciones pequeñas y en aprendizajes rápidos.
La urgencia pide atajos; el proceso pide raíces. Al elegir raíces, uno acepta que la calidad del cultivo depende más de la consistencia que del brillo momentáneo. [...]