Para aterrizar la idea, ayuda introducir una pausa antes de actuar: ¿qué evidencia tengo de que esto es un clavo?, ¿qué pasaría si mi herramienta favorita estuviera prohibida?, ¿qué alternativa mínima podría probar primero? Este tipo de preguntas reduce la inercia y abre espacio a soluciones más ajustadas.
Finalmente, la frase de Maslow propone una ética de humildad intelectual: aceptar que la realidad no se acomoda a nuestras destrezas. Cuando ampliamos herramientas, ampliamos también la forma de ver; y al ver mejor, actuamos con menos fuerza ciega y más inteligencia. [...]