En contraste con la agonía de buscar, Rumi subraya la alegría intrínseca al acto de encontrar. Esta experiencia no solo mitiga el sufrimiento, sino que también lo resignifica: encontrar un propósito, una verdad o incluso a uno mismo, produce una dicha intensa y liberadora. Muchas tradiciones espirituales, como la sufí a la que pertenecía Rumi, hacen eco de este ciclo de privación y satisfacción, considerándolo esencial en el camino hacia la iluminación o la plenitud. [...]