Para ilustrar estas ideas, pensemos en quien repite relaciones tóxicas o decisiones financieras perjudiciales. Sin la exploración de raíces emocionales profundas, tales patrones parecen inevitables—casi como si el destino estuviera escrito. Solo al desenmarañar estos hilos, el individuo puede dejar de ser un actor pasivo y comenzar a escribir su propia narrativa vital. [...]