Si la atención es el volante, la energía es el combustible. Huffington ha insistido en la importancia del sueño y del bienestar como condiciones para rendir mejor, y su cita encaja con esa visión: la calidad del tiempo aumenta cuando el cuerpo y la mente están en un estado óptimo. La evidencia también lo respalda: Matthew Walker resume cómo el sueño sostiene memoria, aprendizaje y desempeño cognitivo (*Why We Sleep*, 2017).
Por eso, trabajar más tiempo a costa del descanso puede ser una trampa: se ganan horas, pero se pierde claridad. En ese escenario, el “éxito” se persigue con un motor que se recalienta, y la calidad—decisiones, creatividad, precisión—se degrada sin que siempre lo notemos. [...]