Haz espacio a la posibilidad sin 'no puedo'

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Haz espacio para la posibilidad eliminando el 'no puedo'. — Paulo Coelho
Haz espacio para la posibilidad eliminando el 'no puedo'. — Paulo Coelho

Haz espacio para la posibilidad eliminando el 'no puedo'. — Paulo Coelho

El peso de una frase interior

Coelho nos invita a limpiar el terreno mental: al retirar el 'no puedo', emerge el espacio para lo que sí es concebible. En sus novelas, como 'El alquimista' (1988), la idea de la 'leyenda personal' ilustra que la acción comienza cuando el lenguaje interno deja de bloquear el deseo. Así, no se trata de magia, sino de una apertura pragmática: al cambiar la narrativa, cambian las rutas de atención, esfuerzo y perseverancia.

Del 'no puedo' al 'todavía no'

A partir de ahí, la psicología del aprendizaje respalda el matiz: sustituir 'no puedo' por 'todavía no' amplía el margen de crecimiento. Carol Dweck (2006) mostró que una mentalidad de crecimiento fomenta la persistencia ante la dificultad, porque el error se interpreta como señal de progreso y no como sentencia. Este pequeño giro lingüístico reorienta el foco hacia el proceso, y por ende prepara la transición del deseo a la práctica disciplinada.

Autoeficacia y reencuadre cognitivo

Asimismo, Albert Bandura (1977) demostró que la autoeficacia —la creencia en la propia capacidad— predice qué intentos iniciamos y sostenemos. Terapias de reencuadre como la REBT de Ellis (1957) y la cognitiva de Beck (1979) proponen cuestionar pensamientos absolutistas; al modificar la interpretación, se amplían las opciones conductuales. Ya William James, en 'The Principles of Psychology' (1890), sugería que la creencia opera como palanca de acción. El paso siguiente es validar esta creencia en situaciones reales.

Cuando la creencia cambia el récord

Por ejemplo, la barrera de la milla en cuatro minutos parecía imposible hasta que Roger Bannister la rompió en 1954; en pocas semanas otros también lo lograron. No cambió la fisiología humana en ese breve lapso, cambió el estatus de lo concebible. Este patrón se repite en innovación y deporte: al desactivar el 'no se puede', se ensayan estrategias antes desestimadas. La creencia, anclada en evidencias, se vuelve combustible de práctica deliberada.

Prácticas para abrir espacio a la posibilidad

Para que esta apertura no quede en eslogan, conviene una 'higiene lingüística': sustituir 'no puedo' por preguntas operativas como '¿qué me falta aprender?' o '¿qué experimento puedo hacer en 30 minutos?'. Las intenciones de implementación de Gollwitzer (1999) traducen deseos en planes 'si-entonces': 'Si es 7:00, entonces escribiré 10 líneas'. Además, diseñar el entorno (materiales listos, recordatorios visibles, aliados) reduce fricción. La suma de microcompromisos mantiene la puerta abierta hasta que el hábito haga innecesaria la fuerza de voluntad.

Posibilidad responsable, no ingenuidad

Al mismo tiempo, eliminar el 'no puedo' no ignora límites reales: recursos, tiempo o barreras estructurales. La distinción estoica entre lo controlable y lo no controlable en Epicteto ('Enquiridión', c. 125) sugiere redirigir energía a la esfera de influencia: negociar apoyos, adquirir habilidades y gestionar riesgos. Herramientas como el 'pre-mortem' de Gary Klein (2007) permiten anticipar fallos sin clausurar la ambición. Así, la esperanza se vuelve estrategia informada y no autoengaño.

Expectativas compartidas y efecto Pigmalión

Finalmente, las posibilidades se expanden en comunidad. Rosenthal y Jacobson (1968) mostraron que las expectativas de otros pueden elevar nuestro desempeño: el llamado efecto Pigmalión. Rodearse de mentores y pares que preguntan '¿cómo lo intentarás?' en lugar de '¿por qué no puedes?' crea un bucle de refuerzo. Al alinear lenguaje, planes y relaciones, el consejo de Coelho deja de ser una frase inspiradora y se convierte en un sistema práctico para ensanchar lo posible.