Una sola verdad para mover montañas

Encuentra una sola verdad a la que puedas aferrarte y úsala para mover montañas. — Pablo Neruda
La fuerza de una verdad esencial
Neruda nos invita a buscar no muchas, sino una sola verdad capaz de sostenernos. Esta verdad no es un dato aislado, sino un eje interior que ordena decisiones y deseos. Así como en sus “Odas elementales” transforma objetos cotidianos en símbolos profundos, aquí convierte la verdad en una herramienta concreta: algo a lo que aferrarse cuando todo lo demás parece incierto. De este modo, la frase sugiere que la claridad no surge de acumular ideas, sino de elegir con valentía aquello que para nosotros es irrenunciable.
Aferrarse como acto de compromiso
Aferrarse a una verdad implica mucho más que creerla intelectualmente; supone compromiso y perseverancia. Igual que el capitán en “Alturas de Macchu Picchu” asciende entre ruinas para encontrar un sentido común a los hombres anónimos, quien se aferra a una verdad decide sostenerla en la dificultad. Esta adhesión puede parecer obstinación desde fuera, pero para la persona se convierte en una cuerda de seguridad. Así, el aferrarse transforma una intuición en una guía práctica para la vida cotidiana.
De la idea a la acción transformadora
La segunda parte de la cita —“úsala para mover montañas”— desplaza la verdad del terreno íntimo al territorio de la acción. La alusión bíblica a la fe que mueve montañas (Marcos 11:23) resuena aquí reformulada en clave laica y poética: no basta con tener una verdad, hay que ponerla a trabajar. En este sentido, Neruda coincide con el existencialismo de Sartre, para quien somos lo que hacemos con lo que creemos. La verdad se vuelve entonces palanca, no pedestal; se demuestra en los actos, no en los discursos.
La verdad como motor de cambio personal
Vista desde el ámbito íntimo, una sola verdad puede reorganizar toda una vida. Quien descubre, por ejemplo, que su verdad es la dignidad, empieza a rechazar trabajos abusivos y relaciones humillantes. De manera similar, en “Confieso que he vivido” Neruda describe cómo la certeza de estar del lado de los oprimidos reorienta su poesía y su militancia. Así, una verdad clara simplifica decisiones complejas: funciona como brújula moral que permite avanzar incluso en medio de la contradicción y el miedo.
De la experiencia individual a la transformación colectiva
Finalmente, mover montañas también alude a cambios sociales aparentemente imposibles. Las grandes luchas históricas han nacido de minorías aferradas a una verdad simple: la abolición de la esclavitud, la igualdad de derechos, la justicia para los trabajadores. Neruda, cercano a los movimientos populares, sabía que una consigna verdadera podía levantar pueblos enteros, como se aprecia en sus versos dedicados a España en “España en el corazón” (1937). Así, la cita enlaza lo personal y lo colectivo: cuando una verdad nos atraviesa de verdad, su fuerza se expande y termina esculpiendo la realidad común.